

Dos simples juegos de palabras y uno de ellos te pueden cambiar la vida:
-A mí no me han castigado.
-¿Por qué?
-Por qué soy hijo de Reyes.


Dos simples juegos de palabras y uno de ellos te pueden cambiar la vida:
-A mí no me han castigado.
-¿Por qué?
-Por qué soy hijo de Reyes.