
El turismo francés a su llegada al Aeropuerto de Barajas en Madrid, la Capital de las fiestas ilegales, por que ya sabéis que hacer cosas ilegales está de moda en el País de la justicia en manos de la herencia del franquismo. Madrid un paraíso para ir de fiesta pero no para manifestarse las mujeres, vamos hacia atrás como los cangrejos, ya sólo falta que lleguen las suecas para bañarse en el Manzanares.



